No competitivo

Cuando era jovencito era muy buen atleta, lo que no quiere decir que fuese buen deportista ya que cualquier cosa que precise habilidad manual se me resiste inexorablemente. Pero sí, siempre era de los que más corrían o saltaban de la clase, tanto que un profe de mi colegio Rosario Moreno me animó a apuntarme a unas competiciones infantiles que se iban a celebrar en el mismo cole. Podría haberme apuntado a varias disciplinas, pero solo me quedé con salto de vallas por no recuerdo bien el motivo, seguramente me daba un poquillo de vergüenza.

En fin, que cuando llegó la competición llegué a la final con facilidad y en ésta gané…ex-aequo con otro chico de otro cole desgraciadamente. Hicimos un desempate y nuevamente era imposible discernir quién había ganado. Al tercer intento justo antes de la salida observé a mí contrincante y estaba rabioso, con una tensión extrema, atacaíto. Salimos y volvíamos a estar empatados hasta que justo antes de la llegada me frené, básicamente le dejé ganar aunque no estoy seguro si lo hubiese podido vencer yo. ¿Qué pasó? Pues que no tengo el gen ese raro del ganador, la emoción de la competición en mí es pasar un mal rato.

Desde los 25 años hasta ahora he hecho mucho deporte pero casi siempre solo. Me gusta que mi mente divague mientras corro, nado o monto en bicicleta y las veces que he ido acompañado por alguien casi siempre me han resultado incómodas. Recuerdo por ejemplo una vez en bici con el ex-Danza Invisible Ricardo Texidó, el tipo no paraba hasta adelantarte y si podía, humillarte. Lo mismo le pasaba por ejemplo al ping-pong, ¡qué cabreo se cogía cuando perdía! Que no se tome esto como censura, por favor, de no ser por ese gen ambicioso y competitivo que siempre tuvo es muy posible que Danza Invisible no funcionase como lo hizo.

Pero yo no soy así en absoluto. Nunca me ha molestado por ejemplo ser telonero, y a veces he debido cabrearme y no lo he hecho cuando algún compañero de gremio no ha actuado como tal y ha abusado del modo que sea en algún concierto conjunto. Y si aparezco en algún cartel en letra más pequeña pues nada, qué le vamos a hacer, así lo ha visto el promotor. Qué humilde soy, ¿verdad?

Y una mierda. Pues resulta que por supuesto que tengo ego, ¿eh? ¡Claro que sí! Desde el momento que te subes a un escenario ya estás deseando gustar y yo soy muy consciente de mis poderes y sé que canto mejor que la mayoría, qué narices. Sentir que gusta lo que haces es una sensación maravillosa si no se te sube la tontería a la cabeza, amigos-as. Y la música me ha ayudado a superar muchísimos complejos, dios, qué tímido era de adolescente.

¿A qué viene está perorata? Pues resulta que la semana pasada anduve rescatando canciones antiguas, mías o de Danza Invisible, y me sorprendí de la cantidad de material aprovechable que tengo por ahí y que seguramente ha pasado más desapercibido de lo que debiera. El derroche de ideas de «Reversos», muchos temas de «Barrio La Paz Actos 2 & 3», yo qué sé. Está claro que en algo he fallado a la hora de promocionar alguno de estos trabajos, pero no me quejo, vivo muy feliz y no tengo problemas económicos, tengo además un curro que me apasiona y más conciertos y canciones que ofrecer. ¿Qué de haber residido en Madrid seguramente estaría más reconocido? Es posible que sí, pero «Me conformo», como decía una vieja canción de Danza Invisible (otro disco minusvalorado, el «Por ahora») con letra de mi amigo Antonio de la Rosa, al que tanto estoy echando de menos.

Precisamente aprovecho para deciros que el próximo 26 febrero publicamos «A punto de ocurrir», un tema con letra Antonio, letra sobrecogedoramente premonitoria que a continuación os transcribo. Qué pena más grande tio, cómo me hubiese gustado contarle que me han hecho Hijo Adoptivo de Álora, que ayer cogí una tajada divertidísima cantando en el cumpleaños del guitarrista Agu Sánchez y más tarde también en la exposición de mi «sobrina» Ana Bosska, lo bien que están mis dos hijos y cómo van parriba, lo bien que me van las cosas… Antonio de la Rosa y yo éramos casi opuestos en cuanto a carácter, pero al igual que yo, no era un tipo competitivo en absoluto. Un abrazo, amigo.

A PUNTO DE OCURRIR

Una extraña sensación
Si está dentro yo estoy fuera de mí
Ya se va el anticiclón 
Y la lluvia regresa por fin
Ha llegado lo que tanto soñé 
Ahora el mar es un mar de verdad
Porque rompe algo dentro de mí 

Cada día me parecen años
Un segundo puede durar tanto
si presientes que lo que esperas está
a punto de ocurrir

Cuánto caos alrededor
de la calma que yo quiero sentir
Cuánto hielo cuando ardió
esta llama que me va a consumir

Bailo descalzo 
Rompo las cadenas
Ya no escucho cantos de sirena
Dejo el puerto atrás 
Será esa mi condena?

Cada día me parecen años
Un segundo puede durar tanto
si presientes que lo que esperas está 
a punto de ocurrir

Una extraña sensación
Sí está dentro yo estoy fuera de mí
Cuánto caos alrededor
de la calma que yo quiero sentir 

Bailo descalzo 
Rompo las cadenas
Ya no escucho cantos de sirena
Dejo el puerto atrás 
Será esa mi condena?

Cada día me parecen años
Un segundo puede durar tanto
si presientes que lo que esperas está 
a punto de ocurrir