Así fue La Movida Flamenca III

Vaya finde estoy teniendo. Resulta que la noche del jueves no pegué ojo por un catarro que me tuvo toda lo noche tosiendo con una tos irritativa de pecho, llegué a Jerez muerto y tocado de la voz, pero como siempre me pasa pude salir adelante y hacer un concierto bastante apañado. Eso sí, terminé completamente afónico y agotado, además tenía la noticia de que la madre de mi socio en el festival La Movida Flamenca Daniel Casares había fallecido y el pobre estaba destrozado, ¿cómo iba a encontrarlo en Estepona?

Pues la respuesta es que no lo encontré. Según me dijeron sus amigos, la madre de Dani era más que eso, era su colega, su confidente, algo así como la jefa de un clan familiar, y Dani no tenía fuerzas para acudir al festival y me pidió que tomase el mando en solitario, le dije que por supuesto que sí. Por supuesto que sí, pero en qué circunstancias, tío, me encontraba fatal y aquello de llevar la regiduría en solitario no veas si me costó, menos mal que estuvo Frasco, un amigo de Dani, echando un cable, y además estaba la figura de Josema Blanco, uno de los mejores técnicos de sonido que he conocido, y así las cosas han de salir bien por narices.

Así andaba yo, sin parar de esputar -que palabra más fea-, con todo el calor, recibiendo a los artistas que iban llegando a la prueba de sonido. Pero qué maravilla ha sido la convivencia entre ellos este año, qué buen rollo. Gaspar Rodríguez el guitarrista, un tipo excepcional y que no puso pega alguna cuando le dije que tenía que reducir su set a 30 minutos, de mi hijo Jassy Ojeda qué os voy a decir, Felipa del Moreno y su banda y familia no pudieron estar más encantadores y colaboradores, y lo mismo con Zenet y su banda de «all stars».

Aquí conviene hacer un inciso. La Movida Flamenca es un festival organizado por el Ayuntamiento de Estepona que cuenta con digamos la dirección artística de Daniel Casares y yo. Dani escoge la parte flamenca y yo la pop, y hacemos una bonita fusión de estilos en la que mezclamos artistas emergentes con figuras consagradas. Siempre se trata de artistas allegados y se convierte en una bonita reunión de amigos que se admiran mutuamente, además tanto Daniel Casares a la guitarra como yo a la voz solemos intervenir como invitados.

A las 20:50 abrió Gaspar Rodríguez, uno de la generación dorada de guitarristas flamencos esteponeros, y aquello fue un lujazo. El entorno maravilloso del Parque del Ángel, con el mar detrás (es el único tramo de playa virgen que hay en el casco urbano de Estepona, con sus cañitas y tal) mezclado con el flamenco de cámara de Gaspar creó una sensación maravillosa mientras el sol iba declinando. Como un chill-out español y no plasta, no sé cómo explicaros.

De Jassy Ojeda no puedo decir mucho porque es mi hijo y claro… Lo que sí puedo afirmar sin equivocarme es que hizo su mejor concierto hasta la fecha, ahí estaba el resto de artistas felicitándome, está creciendo muchísimo como músico y cantante. Ha salido de Estepona con la moral por las nubes y unas ganas tremendas de crear. Yo me subí solo un momentito a hacerle coros en «La balada de los mirlos», qué orgullo de padre.

Felipa del Moreno es una cantaora de Jerez consagradísima que no decepcionó en absoluto. Con una formación muy peculiar (percusión, teclado y guitarra flamenca aparte de ella y su par de coristas) llenó la noche esteponera de quejío flamenco de cinco estrellas, ¡cómo canta la tía! Cuando veo estas cosas siempre me digo que por qué siendo yo tan andaluz no puedo manejar este estilo, el flamenco, con lo que me gusta. Aparte del conciertazo, mi agradecimiento por ser tan respetuosos y recortar un poquito su set para que no se le hiciese tarde a Zenet.

El colofón de la noche lo puso precisamente él, Zenet, que vino para la ocasión con una banda de campanillas: Moisés Porro a la batería -muchos años con Juan Perro-, la simpatiquísima Lila Horovitz al contrabajo, Pepe Rivero al piano y el gran Manuel Machado a la trompeta, os sonará de Ketama, Irakere, vaya currículum, asere. Zenet es un auténtico showman y tiene un carisma increíble en directo. Mi hijo y los de su banda estaban embobados viendo su show y yo por fin me pude relajar de un día con tanto curro, pero qué maravilla de curro, oye. Salí a cantar con Tony «»Quererte», un tema de su último álbum, y como casi siempre me pasa recuperé milagrosamente la voz poco antes de salir a escena, es un tema de registro alto y no es fácil. Una pena por suùesto que su colaboración con Daniel Casares no se pudiese realizar por las razones antes expuestas.

Antes del concierto de esta noche en Casarabonela ando un poco cansado, pero todo el mundo sabe que soy un fondista y voy a sacar el bolo adelante. Además estoy radiante de ver cómo se ha consagrado nuestro mini-festival, con el parque lleno y un público amable, entusiasta y respetuoso. En camerinos, la locura de felicidad, Felipa y su hija felicitando a mi hijo, éste cerrando una colaboración con Gaspar Rodríguez y el percusionista de Felipa, Tony Zenet y yo contándonos nuestras mil batallas, su trompetista Manuel Machado diciendo que quiere contar conmigo y también con Daniel Casares para su próximo disco…. Estas cosas son las que hacen que piense que tengo el mejor oficio del mundo.