Gran celebración de los ’40 palos’ del Penta

Antonio Vega, fotografiado en el Penta que cantó en ‘La chica de ayer’.

El bar de ‘La chica de ayer’ convoca a Ariel Rot, Jaime Urrutia, Burning, Pistones o Ilegales.

Cuando apareció la nueva ola madrileña todos encontraron un referente en una canción, La chica de ayer, que hablaba de un bar de Malasaña llamado el Pentagrama. Ahora no son buenos tiempos para los bares, los viejos clientes están así, viejos, y los nuevos están por llegar del botellón. Pero aún aguanta el verso: «Luego por la noche al Penta a escuchar…/ canciones que consiguen que te pueda amar«, que cantaba Antonio Vega en aquel primer disco de Nacha Pop que produjo Teddy Bautista.

El caso es que el 40º aniversario del Penta se iba a celebrar a lo grande en La Riviera y finalmente se ha ido al Wizink Center de Goya por exceso de demanda, en un concierto que se celebra hoy. Malasaña en aquellos años era el barrio progre mientras que los conciertos se concentraban en la Ciudad Universitaria, unas actuaciones azuzadas por Onda 2 que proclamaban las bondades del nuevo pop.

La lista de los participantes es tan larga como los males del rock & roll madrileño aquejado de un ataque nostálgico que ha dejado maltrecha a la abigarrada greyrockista. Unos participantes tienen más relación con Penta que otros; así, Pablo Carbonell era más del Yastá donde nacieron los Toreros Muertos y donde bebían gratis, un asunto primordial. Cada grupo tenía un bar donde eran considerados como celebridades y donde no tenían que pagar. Obviamente, no hay bar que aguante la sed de varias estrellas del rock, así que cada uno se buscó su favorito.

Ariel Rot tocó en el Siroco con Los Rodríguez y ya era una estrella cuando abrió el Penta aunque no parece que sonaran los grandes éxitos de Tequila en aquel local que tuvo a gala ser uno de los primeros en traer los discos de Londres para hacer sonar la New Wave de allí. Uno de los DJ del Penta fue Johnny Cifuentes, el histórico superviviente de Burning que conoció a su mujer cuando le pidió una canción de Bob Marley.

Bares ¡qué lugares!, proclamaba el tercer disco de Gabinete Caligari, el antecesor a su consagración con Camino Soria. Jaime Urrutia no paraba mucho por el Penta era más del Mala Fama hasta que el grupo invirtió en el 4 Rosas. Por su parte, Ricardo Chirino ha vuelto recientemente de su larga retirada: dejó a Los Pistones al año siguiente de su consagración. Le recuerdo en la Via Lactea o en el King Creole, también de Malasaña.

En aquella época los bares eran el refugio, la trinchera desde la que el DJ repartía andanadas de canciones que se organizaban por tribus más o menos uniformadas que desafiaban personajes como Javier Ojeda (Danza Invisible) o Teo Cardalda (Golpes Bajos y Cómplices). Jorge Martínez (Ilegales) te dejaba claro que no le gustaban los pasodobles y que lo importante de un bar es que estuviera abierto y con los camareros dispuestos.

Además se espera a Jorge y Pau (La Habitación Roja), Lori Meyers Alejandro Díez (Los Flechazos) Emilio Sancho (Los Nikis) Miguel Costas, Alberto Jiménez (Miss Caffeina), Nena Daconte, Rubén Pozo (Pereza), Bernardo (The Refrescos), Sean Frutos (Second), Jose M. Casañ (Seguridad Social), Fernando Alfaro (Surfin’ Bichos / Chucho), Nacho Campillo (Tam Tam Go) y Zahara. Ejercerá de DJ Virginia Díaz (Radio 3). Y si sirve de algún consuelo, el antiguo Palacio de los Deportes fue el lugar donde Enrique Tierno Galván entonó una de las arengas más celebradas en su momento con aquello de «el que no esté colocao que se coloque y al loro».

(Artículo de José Manuel Gómez para El Mundo).

Share on facebook
Share on twitter