Javier Ojeda: «La competición por el alumbrado de Málaga y Vigo me parece una ‘catetada'»

«Soy un fan total de las gambas» / » Nunca nos faltaron regalos en la casa, aunque mi madre no era de esas de mimar mucho y regalar a lo bestia» / «Nunca juego a la lotería».

Javier Ojeda (Málaga, 1964) es uno de los cantantes clásicos de la cultura malagueña que no falta en la playlist de cada fiesta. Por ello, ahora que se acercan las fiestas, su canción ‘Labios de fresa’ es la primera en elegirse cuando hay que echarse unos cantes tras el brindis.

Hablamos con él para realizarle preguntas en forma de nuestras ’12 uvas malaguitas’, el test navideño que EL ESPAÑOL de Málaga ha creado para estas fechas festivas.

Bajar a ver las luces… ¿Le provoca mucho agobio, o no le falta ni el paseo por los puestos del Parque?¿Qué le ha parecido el alumbrado este año?

Sé que te va a parecer mentira, pero apenas me he fijado. He tenido uno de los calendarios más asfixiantes de los últimos años y además vivo bastante retirado del centro.

¿Málaga o Vigo? ¿Qué opina sobre esa competición navideña?

Me parece una catetada, una ostentosidad sin sentido alguno.

¿Una tradición familiar que nunca faltará en cada Navidad?

El amigo invisible. Desde hace muchos años mi familia se reúne en casa de mi madre por Nochebuena y la entrega de regalos suele ser muy friki y divertida.

La Lotería de Navidad… ¿Es de echarla por si toca algo o es de los que opina que es ‘el impuesto de los tontos’?

Nunca juego a la lotería. A veces me han regalado algún número, pero nunca me acuerdo de mirar si ha sido premiado o no. Mi mujer sí suele estar al tanto.

Nochevieja, Nochebuena o Reyes ¿Qué prefiere? 

Nochebuena sin duda, por el tema del amigo invisible que te decía antes.

¿Es de los que se atraganta con las uvas? Háblenos sobre su Nochevieja… ¿Macrofiesta de etiqueta, fiesta con los amigos o quedada familiar?

Fiesta con familiares. En este caso suele ser con la familia de mi mujer, aunque puntualmente puede aparecer alguno de mis hermanos o mi madre. Con las uvas siempre llego a tiempo a comerlas todas, (ríe).

¿Cuál es el plato que nunca faltará en su durante los días navideños?

¡El marisco! Soy un fan total de las gambas y crustáceos de todo tipo.

¿Y ese villancico que es imperdonable pasar de largo?

Qué curioso, he grabado un par de ellos aunque no soy muy de cantarlos. Son Blanca Navidad y Santa Claus llegó a la ciudad. Una recomendación: Phil Spector’s Christmas Album, un disco que gustará hasta a quien no soporte los villancicos.

¿Era de ir a ver la Cabalgata de Reyes?¿Por qué zona solía verla? Si tiene alguna anécdota de recuerdo en ella cuéntenosla.

Todavía voy a la Cabalgata pero usualmente en Benalmádena, para acompañar a mis sobrinos más pequeños. En Torremolinos también he ido con mis hijos hace años. Con mis padres por la Alameda, un recuerdo grabado de niño flipando con Baltasar.

¿Cuál fue el mejor regalo de Reyes de su infancia?¿Por qué?

Ay, no recuerdo ninguno especial. Quizá los indios y cowboys cuando era muy, muy chiquitito.

¿Y ese que los Reyes se dejaron por el camino y nunca llegó?

Si no recuerdo el que vino… (Ríe) 

De niño… ¿Los Reyes Magos le traían carbón o chucherías?¿Era usted buen estudiante y un niño/niña responsable?

Era un estudiante modelo aunque muy travieso al mismo tiempo, pero siempre con calificaciones muy altas. Nunca nos faltaron regalos en la casa, aunque mi madre no era de esas de mimar mucho y regalar a lo bestia. Más bien de cosas útiles prácticas y, por supuesto, que nos hiciesen ilusión.

(Alba Rosado para El Español de Málaga).

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