Octubre

Siente uno una extraña sensación cuando, tras una racha frenética de viajes y conciertos, vuelve uno a la “normalidad”, a los horarios estables, a estar en casita de seguido. Es como si el cuerpo se te fuese acoplando poco a poco. Normal, llevaba una racha que no paraba. Bueno, este mes ha sido muy tranquilito, la verdad. He aprovechado mayormente para seguir trabajando en el nuevo álbum, no al ritmo que desearía pero si ya con cierta constancia. Antonio está FENOMENAL aunque posiblemente haya que esperar al año que viene para volver a verlo en el escenario. Lo está deseando, en serio. Y nosotros, ni te cuento, aunque Rafa lo está haciendo genial. Hablando de otra cosa, no sé si el clip de «Emborráchame» llegará a realizarse. El realizador está tan liado con la gira y el DVD de Sabina-Serrat que….qué putada.

A comienzos de mes sí tuve uno de estos viajes desquiciantes de recorrerse España de punta a punta en tres días.

 

4, ORENSE. Fue un acústico en un centro comercial (Ponte Vella) para celebrar el aniversario del centro. No hubo mucha gente, pero creo que quedamos de lujo. Iba con Rafa y Paula y, como siempre, interpretamos varios temas de “Polo Sur” intercalados con algunos de los no súper-conocidos de Danza. Vinieron esas chicas simpatiquísimas de El Ferrol que me regalaron una botella de orujo en Muxía, ¡qué mérito! Agradecidísimos también a los responsables del centro, que nos trataron de lujo durante todo el día, ¡y nos acompañaron hasta de copas! Qué simpáticos los tíos de Rafa, por cierto.

 

5 OCTUBRE. Viaje Santiago-Barcelona. Uf, vaya coñazo de dia. De Orense a Vigo para dejar a Paula, de allí a Santiago para que Rafa y yo llegásemos a Barcelona, y de allí en dos trenes hasta Mataró. Todo el dia de viaje con los bultos, ¡y qué incómodos son los aviones de Vuelin! Yo es que no cabía, vamos. Menos mal que a la noche ya nos encontramos con el resto de los Danza y aproveché para cenar con Paco Rubio, Paco Vilchez y el resto de los currantes del equipo (Montañez). Me fui al hotel con un coloconcillo simpático, la verdad.

 

6, CABRERA DE MAR. Esto no es normal, el otro día delante de una escalera mecánica y en Cabrera en un concesionario de coches. Qué raro, hay que hacer de todo en esta profesión. Me encanta tocar en Cataluña, entre otras cosas porque vamos poquísimo, pero siempre me frustra lo que nos cuesta, lo poco populares que somos ahí. Y para colmo era la boda del Santi, con lo cual la gente conocida brilló por su ausencia. Para mí fue una actuación magnífica deslucida en parte por el escaso público. Eso sí, los que estuvieron disfrutaron como enanos, creo, mayormente venían de Barcelona. Y todos comentándome después lo injusto de que se nos promocione tan poco. Qué le vamos a hacer. Por cierto, luego estuvimos en un sitio en la vecina Mataró en el que la música era de lujo (La Clau). Ojalá sonase música así en el resto del país, joder, cómo flipé, ya en compañía de mi sobrino y unas amigas. Buena onda, allí en Mataró, qué gente más maja.

 

Ah, también hice un viaje relámpago el 18 a Madrid, para acompañar a los Efecto en un acto benéfico para recaudar fondos para el cáncer de mama, en el Hard Rock Café. Verdaderamente me lo pasé genial con Gino y otros amigos, aunque cuando uno va sólo a hacer un tema es un poco como un coitus interruptus. Bueno, lo demás es vorágine nocturna y nuevos conocidos, una cantante-compositora simpatiquísima que se llama Mona, los chicos de La Musicalité…

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