No existen. Por más que te comas el coco para hacerlo lo mejor posible, siempre habrá alguien descontento con la decisión que hayas tomado, algunas veces incluyéndote a ti mismo. Ahora que por fin he terminado la grabación de «Incorrecto», solo queda un tema por terminar de mezclar y masterizar, se plantea como siempre cómo modificar el repertorio de directo. ¿Toco lo mismo pero introduciendo dos o tres temas del nuevo álbum?
Yo no soy así. Cada disco es como un paisaje distinto y el cuerpo me pide que la selección de temas para lo conciertos en directo vaya en consonancia. ¿Sabéis? Yo me preocupo mucho en general por el repertorio. Sé que hay muchos artistas de mi generación que prácticamente llevan haciendo los mismo en directo desde hace veintitantos años y no hay nada que objetar, el público responde ante los viejos hits y si esa fórmula funciona, ¿por qué cambiarla? Al mismo tiempo me pongo a pensar en mí como asistente a un show de, pongamos por caso, David Byrne y disfrutaría como un enano si tocase varios temas conocidos de Talking Heads, claro que sí. Entonces, ¿qué problema hay? Ay, es que….
Para mí era mucho más fácil escoger la lista de los conciertos en solitario cuando Danza Invisible existía. Llevaba muchos temas de mis discos de solista y rescataba canciones de Danza que raramente interpretábamos en directo, pero una vez consumada la separación del grupo te encuentras con la diatriba de lo que el público quiere de ti y eso es un lío. Por una parte está tun inconformismo e independencia artísticas, por otro lado a veces piensas que es un acto de estulticia no dar al público algo al menos de lo que desea. Y además te pones a pensar y dices «¿ya nadie va a tocar estas grandes canciones en directo? Si las tocan los grupos de versiones, ¿por qué no voy a poder hacerlo yo que soy uno de los principales compositores y el intérprete original?». Por eso este año han vuelto al repertorio muchos de los clásicos del grupo para solaz de público y promotores. Aunque claro, siempre habrá alguien que se queje, en fin.
Para cuando salga «Incorrecto» ya tengo pensados unos cuantos cambios, no solo introducir dos o tres de los temas nuevos, y espero acertar, afortunadamente tengo un fondo de armario amplísimo y seguro que muchos seguidores este mismo año se han encontrado con algún rescate la mar de agradable. Entre lo que la la mayoría quiere de mí y el riesgo me intento mover, aquí ando buscando el equilibrio como decía una canción de Danza.
¿Cómo va a ser el disco? Pues a ver, entre el año anterior y este empecé a acumular material, canciones de nuevo cuño, versiones alocadas que me apetecía montar, todo sin un orden ni propósito claros, ya vería lo que me pedía el cuerpo en el futuro. Empecé a trabajar esas canciones con distintos músicos y productores por aquello de buscar la variedad y diversión y de pronto me di cuenta de que precisamente era esa heterogeneidad el concepto que buscaba para el álbum. Así que hace un par de meses aparqué los temas originales para centrarme en una pequeña colección de temas ajenos, cada uno de ellos con un equipo de producción distinto. Y me gusta mucho el resultado, vais a poder escuchar el single de adelanto el 22 de este mismo mes de octubre y seguro que para noviembre va el disco completo.
Sé que ahora todo el mundo saca single tras single y luego el álbum, un poco como en los años 50, pero yo no voy a hacer esto. Voy a hacer lo que me dé la gana. Lo bueno de tener un buen bagaje de éxitos es esto, que ya sabes que jamás vas a volver a ser tan popular como antaño y te la trae floja, con perdón. Lo único que quiero es ofrecer un buen disco «Incorrecto», fuera de toda moda, e incluso jugar con la mentada incorrección, ¿a quién se le ocurre publicar un single y videoclip un miércoles, cuando todo el mundo lo hace en viernes? Pues a mí, ¿es que acaso está prohibido? En este punto de mi carrera voy a divertirme. Siempre lo he hecho, pero ahora incluso me voy a regodear en mi extravagancia e ir absolutamente por libre.