Sobre «Re-versos» (o «Reversos»)

A comienzos de verano me encontré con Miguel Gallego cerca del CAC Málaga. Miguel es director del Teatro Echegaray y lo había tenido como invitado en la presentación de mi libro «Una historia del pop malagueño (1960-2009)», no en vano él fue uno de los socios del «Zambra», mítica sala de actuaciones de Málaga donde cantautores como Sabina, Muriel, Roque Narvaja o Javier Krahe dieron a conocer canciones hoy tan celebradas como «Santa Lucía», «Pongamos que hablo de Madrid», «Princesa», etc. El caso es que me propone hacer algo especial para el teatro. «No quiero que sea un concierto al uso, invéntate alguna historia original y te cedo el Echegaray para lo que quieras». Genial. Lo primero que se me ocurre es recuperar alguna de las piezas que hice para el espectáculo «Memento», con música para poemas de Hinojosa o Concha Méndez, pero, claro, con eso no tengo ni mucho menos para un espectáculo completo. Por otro lado no me apetece tocar con un formato tan reducido como entonces, a ver qué hacemos.

Me pongo a rebuscar en casa y comienzo a alucinar viendo todas las cosas aprovechables que tengo por ahí. Canciones que no incluí en «Polo Sur» porque no pegaban estilísticamente, o , sobre todo, porque no acababa de estar contento con la letra o los arreglos. Si las termino por fin (¡hecho!) y las junto con las nuevas que hice durante la gestación de «Tía Lucía» ya son un montoncito. Hablando de versiones ajenas, me he encontrado con un montón de bocetos de temas que, por los motivos que sea, nunca he llegado a publicar con Danza Invisible. Eh, ¿y el versionador versionado? Siempre he tenido la vieja aspiración de regrabar alguna de nuestras viejas canciones con otros músicos y una visión radicalmente distinta. Toma ya, me estoy poniendo como una moto, ¿a dónde vamos? ¡Ya está! ¿Por qué no todas estas ideas a la vez? Sería como hacer un «B-Sides & Rarities», ese concepto basado en recopilar piezas desperdigadas por aquí y por allá que nunca han visto la luz en forma de álbum. ¿He dicho álbum? Eso es, este esfuerzo merece la pena verse reflejado discográficamente, le voy a proponer a Miguel el grabar el evento en directo con vistas a sacar un nuevo disco. Rizemos el rizo, ya he publicado dos discos en directo con Danza, ¿y si hago la mitad en directo y la otra mitad en estudio? No lo he hecho nunca y, además, eso me permite tener tiempo para poder invitar a algunos-as cantantes amigos-as para hacer algún dúo y, quién sabe, revisar alguno de los temas con más detenimiento. Mis neuronas se ponen en ebullición, qué ilusión, nuevo disco para el 2011.

Recapitulemos: el concepto de «Re-versos» no es el de un disco-espectáculo de descartes, sino de Re-Construcciones («Por ahí se va..», una de las mejores canciones de Danza en mi opinión, es una reconstrucción). El mayor reto de este espectáculo consiste en dar unidad a todo este material tan disperso, así que vamos a contar con los mejores. A Miguel Paredes le conocéis todos, él va a ser el director musical. Roberto Cantero y Paco Vilchez son viejos conocidos de la familia Invisible, ¿sabíais que Paco es, además de percusionista eventual, un estupendo baterista? De Carlos Germade ni hablo, buscas por YouTube sus filmaciones con Hermanas Sister, ahí está todo dicho. Gente que está por la música, grandes profesionales, músicos implicados en hacer algo bonito. De verdad que esto está que te cagas, en serio. ¿Y los Danza? A estas alturas ya sabéis que somos como una familia de cooperantes que nos apoyamos los unos a los otros, esto nos va a venir de fábula para saber qué paso conjunto dar tras «Tía Lucía», un disco que no ha sido un fracaso ni mucho menos, tal y como está el patio, pero nos conviene recapitular ciertas cosas con respecto a temas de discográfica, distribuidora y otros asuntos engorrosos que no vienen al cuento. Ahora mi mente está en el 27 y 28 de diciembre en el Echegaray, no me faltéis, que no váis a salir decepcionados.

(Un inciso: el espectáculo se llama «Re-versos» por aquello de la Cara B y de que muchas de las canciones tienen un alto componente literario, pero ¿no sería mejor llamar al disco sólo «Reversos»? A lo mejor es menos pretencioso, o yo que sé, estoy hecho un lío.)

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