Sin mayor presencia que la de Javier Ojeda por un lado y la irreparable ausencia de Antonio Vega por otro, algunas de las bandas clave del pop español llenaron la plaza de nostalgia
Foto: La eurovisiva Soraya, en un momento de su actuación que fue la primera de la noche | Javier Alborés
Que la nostalgia vende o que es un negocio redondo es una máxima incontestable en un buen puñado de ámbitos artísticos y culturales. Quizás por eso, y en calidad de servicio publico, el Ayuntamiento ha decidido mantener como fijo en la programación de las fiestas de María Pita el espectáculo ‘Locos por la música’, un pack de bandas históricas que ahora han bajado el nivel y el caché, pero que metidas en una coctelera funcionan a la perfección. Fue el show más largo con diferencia de cuantos se han celebrado hasta ahora. Por encima de cuatro horas y con respuesta masiva del público. (…)
El esquema fue semejante las cuatro horas: leyenda-dj-leyenda, con un descanso de un cuarto de hora entre grupo y grupo. La puntualidad fue rigurosa, al igual que la media hora en la que Javier Ojeda, cantante de la banda, resucitó los clásicos de Danza Invisible sin Danza Invisible. O, al menos, los de la época más comercial.
El malagueño saludó a su “querido” público y adelantó ‘El fin del verano’, antes de confesar su felicidad por volver a la ciudad y a los restaurantes del entorno de María Pita. No faltó ‘A este lado de la carretera’ ni ‘Yolanda’, la versión de Pablo Milanés, en un tema que el cantautor dedicó a su ex pareja, Yolanda Benet.
A ‘Sabor de amor’ se llegó con una reivindicación de la clarividencia que en el año 90 tuvieron los entonces ya cuesta abajo Danza Invisible. ‘Naturaleza muerta’ adelantó en cierta medida los efectos de tratar mal el entorno, por lo que Ojeda reivindicó un mundo más verde. (…)
Después llegó el turno de Nacha Pop, que un 3 de agosto 2007 tocaron en el Noroeste Pop Rock liderados por sus dos componentes más ilustres, los primos Antonio Vega y Nacho García Vega. Fallecido el primero, el segundo ha decidido dar continuidad a la banda, ya sin ningún otro componente original. El repertorio, soberbio, resiste el paso del tiempo, ese que ha convertido en todo un clásico del pop español ‘La chica de ayer’, coreado por media plaza y grabado por la otra media, un público al que aún le aguardaba el punto final de Cómplices.
(Guillermo Parga para El Ideal Gallego).