Verano 2007: una orgía de conciertos

Ay, ay, mi querido Eduardo Huelin, director de la edición local de este periódico que tienes en tus manos: desde ya te puedo decir que éste es el artículo más coñazo de todos los que me has encargado. ¿No podías haberme dejado libre para escribir de mis habituales fascinantes temas, tipo los champucitos de hotel o la música que escucha mi crío? Pues nada, no sé si se tratará de algún tipo de venganza, pero nada más en recopilar en internet el número de eventos musicales del verano en Málaga me he tirado como una hora. Es lo que tiene el no tener clara una página donde dirigirse. Bueno, a lo que iba, el bueno de Eduardo me ha encargado hacer una reflexión sobre este auténtico vendaval de conciertos en nuestra provincia y relacionarlo con aquellos viejos tiempos en que grandes figuras internacionales pasaron por aquí y bla bla bla. En fin, disparo.

 

Miren ustedes, si hace 20 años me dicen que tengo que escoger entre dos actuaciones estupendas que se celebran el mismo día, me hubiese dado con un canto en los dientes. Pues es lo que me ocurrió el 14 de julio, en el que escogí ver a Elvis Costello & Allen Toussaint + Mink de Ville en perjuicio de la India. Claro que también andaban Andy & Lucas por el Rincón pero, ejem, dejemos el tema, que me ennorto. Verdaderamente, es maravilloso, como venía diciendo, ver que la agenda de conciertos de nuestra provincia, por una vez, ha alcanzado un nivel de calidad cercano al de Madrid o casi Barcelona. Recopilemos: en el mes de julio han pasado Carlinhos Brown, Bryan Ferry, Sabina y Serrat, Maná, Youssou N’Dour, Joe Cocker, Lionel Richie y los anteriormente mencionados junto a otros menos conocidos pero igual de interesantes, y en ocasiones más, como Adriana Calcanhoto, Mike Stern, Sizzla, Kruder & Dorfmeister….Y lo de agosto no se queda corto, empezando por la oferta multicolor del Freedom Festival. Una pasada, oferta variadísima y casi para todo tipo de públicos. Aplaudamos sin dudar, es algo por lo que siempre hemos suspirado, ¿no?

El caso es que para mí, por mi conocida labor de musiquero, el compaginar mis actuaciones con asistir como espectador a las de otros, es, con frecuencia, harto complicado. ¡Anda que no me joroba a mí no haber podido ver a Bryan Ferry, o al siempre tremendo en escena Youssou N’Dour! Pero no me quejo, dentro de lo que cabe este año he tenido suerte y he podido, por ejemplo, acudir un par de días a la Playa del Peñón del Cuervo. Por cierto, aprovecho para felicitar sin reservas a los programadores del Teatro Cervantes, pienso que, en general, el balance que a lo largo de tantos años tienen entre calidad y rentabilidad es digno de elogio. Lo del Terral ha sido, sin duda, de lo mejorcito del verano, a pesar de ciertos fallos de organización. Y qué bocatas más malos, coño.

También me perderé a los Pet Shop Boys, cuya actuación recomiendo sin reservas, aunque sólo (pero no sólo) sea por ver las pintas del público. Sí señor, Libertad y a liarla. Lo de Liza Minnelli y Lionel Richie en Puente Romano, como que no (¿150 euros?); casi mejor te quedas en Fuengirola a ver el mestizaje bien entendido de Son de la Frontera o Muchachito Bombo Infierno. Y si lo tuyo son los macroconciertos, pues nada, ya has flipado con Maná y te espera Alejandro. Los más carrozones seguramente preferirán acercarse a lo de George Benson, Al Jarreau y José Feliciano, o hasta al renacido ¡Steve Harley! Me encantan las noches de verano.

 

Sí, sí, Eduardo, ya sé que al final no he hecho exactamente lo que me pedías, pero es que tengo el cerebro reblandecido de tanto ordenador, que ya sabes que los porros no son lo mío, ¿eh? Un poco de peloteo, no te enfades: felicidades tardías, neo-papá.

 

 

(Artículo publicado en ADN Málaga el 01-08-07).

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