Feliz 2026 (esperemos)

Estaréis conmigo, amables lectores, en que este 2026 se presenta bastante a lo bestia. Nada más llegar a Maspalomas en Gran Canaria nos encontramos con la intervención de los USA en Venezuela y con todo el personal del hotel revolucionado y opiniones contrapuestas, la mayor parte de los inmigrantes cubanos y venezolanos muy a favor y el resto aproximadamente anonadados ante la desvergüenza con la que Trump ha ejecutado sus planes; claro está que Maduro es un indeseable que ha falseado las elecciones y tiene a su pueblo hecho unos zorros, pero no es de recibo hacer las cosas porque te salga de los cataplines. Por que a otros tiranuelos y criminales como Putin o Netanyahu no se atreve a meterles caña, ¿verdad que no? «Que me devuelvan mi petróleo», digo yo que lo lógico es que el petróleo sea del país que lo poseé, ¿no creen? O sea, no me da ninguna pena que juzguen a Maduro, pero mucho me temo que hay motivos de sobra para hacerlo también con ese pistolero moderno de pelo anaranjado.

No me gusta nada el panorama político en el que estamos metidos en España tampoco. Veo con preocupación como el debate se ha convertido en un estercolero en el que la gente no para de insultar, ¡qué lejos de aquellos primeros tiempos de la democracia donde todo el mundo se hablaba con respeto! Toda esta basura de corruptelas, acusaciones y falsedades le está viniendo de perlas a la extrema derecha, cuyo auge, no lo duden, viene provocado por el cada vez mayor desencanto con los partidos tradicionales, un poco lo que sucedió cuando surgió Podemos pero por el otro lado. Para qué negarlo, estoy preocupado por la situación que vivimos.

Pero 2025 fue un año bastante bueno para mí, también para mis hijos. El mayor, Javier, se ha asentado como comunicador musical y ya le está saliendo curro pagado en esto, tiene la carrera de Ciencias Políticas pero le están saliendo las cosas por ese otro lado, el que curiosamente siempre quise hacer yo antes de tener la suerte de que me descubriesen como cantante. El menor, Pablo «Jassy», ha sido seleccionado en el concurso nacional de Girando Por Salas y en 2026 va a encarar su primera gira fuera de Málaga, con 6 conciertos con remuneración digna y un premio en metálico que ya está invirtiendo en la grabación de un nuevo disco. Igual que pasa con Javier, tiene su carrera, en este caso Arte Dramático pero sus pasos se están dirigiendo hacia la música.

¿Y yo? Pues contento con mi trabajo más reciente «Incorrecto», del que ya estoy ofreciendo temas en directo, la culminación a un estupendo año de galas -67- y de buenos o muy buenos conciertos en general. ¿Algunas cosas malas? Que cada vez me veo más perezoso con las cosas que no me gustan, sobre todo las de índice económico. Afortunadamente mi fe inquebrantable en el mandato divino de Santa Cecilia (o quien demonios sea la diosa de la música y las artes) permanece inquebrantable y ahí estoy, cambiando el repertorio y disfrutando de hacer lo que me gusta atendiendo únicamente a mi instinto y mi criterio. Y lo peor del año, sin duda, el fallecimiento de mi gran amigo Antonio de la Rosa, un pesar que ya siempre quedará conmigo. A él pertenece la letra de «A punto de ocurrir», un tema que ya hemos grabado y que publicaremos cuanto antes como homenaje. Un abrazo a todos los que seguís mis cosas, suerte para este 2026 y que Dios nos pille confesados.