«Estamos atravesando el peor momento del disco y la música»

Javier Ojeda, músico y compositor, vocalista de Danza Invisible, se hizo popular a comienzos de los 80 como voz  voz principal y compositor con el grupo ‘Danza Invisible’, con el que disfrutó de una exitosa carrera musical, llegando a alcanzar dos discos de platino y cuatro de oro en España durante las décadas de 1980 y 1990, con canciones como Sabor de amor’, ‘Reina del Caribe’ y ‘A este lado de la carretera’. Comenzó su carrera en solitario en 1999, siendo todavía componente de ‘Danza Invisible’, situación que se mantiene hoy en día.
Sus éxitos en solitario incluyen ‘Amante a la antigua’ y ‘El vaivén de las olas’, entre otros. Combinando sus ventas como solista con las de ‘Danza Invisible’ nos encontramos con que Javier Ojeda ha vendido cerca de un millón de discos.
Al ser un referente de la Banda Sonora Original de nuestras vidas, hemos querido conocer de primera mano a este músico excepcional.
Esta noche llega con su grupo de toda la vida a la Sala Bloom, donde a partir de las 00.30 horas su fiel publico se trasladará a la época dorada de la música española.  Pero no solo eso, Ojeda también se quedará solo en el escenario para hacer vibrar con la música de sus discos como solista.
–Si decimos la palabra ‘música’ ¿Qué le dice a usted este concepto?
–Es la compañera imprescindible de mi vida, creo que es uno de los últimos oficios románticos, y es algo que tú no puedes escoger serlo o no, simplemente te llega, cuando eres músico lo sientes, y eso es para toda la vida.
–¿Cómo será el espectáculo de esta noche?
–Pretendo crear un concierto que estará organizado en dos partes. La primera tengo previsto que esté basada en material reciente, ya que tengo mucho interés de que la gente de Ceuta escuche mis canciones en directo. Y la segunda parte estará integrada por temas de ‘Danza Invisible’, principalmente de todos los clásicos de mi carrera, que siempre gusta de interpretarlos y además son la mayor demanda del público.
–Siendo muy joven, fue vocalista de una de las formaciones más importantes de los año 80, ‘Danza Invisible’ ¿Qué significa para usted este grupo?
–Es mi grupo de toda la vida, y yo siempre voy a estar asociado a ‘Danza Invisible’ y además estoy muy feliz de que así sea. Aparte de ello, yo comencé en el 1999 mi carrera en solitario, aunque nunca abandoné el grupo, porque tenia mucha curiosidad musical. Por lo que comencé con un concierto en acústico que era una modalidad que hasta ese momento no había tenido la oportunidad de probarlo  y como la experiencia me gustó mucho, me centré en esa carrera, sobre todo porque veía que había algunos aspectos musicales que no tenía cabida dentro de ‘Danza Invisible’.
–¿Qué le aporta una actuación como solista y qué una con su grupo? ¿Qué diferencia hay?
– Danza Invisible mantiene más la tradición del clásico grupo de guitarras, y por lo tanto el sonido es mucho más rock. En solitario, sin embargo, llevo un teclista y un percusionista, resumiendo, es un formato un poquito más bailable. Porque se filtran influencias de música soul, funky o latina.
–Retrocediendo en el tiempo, cuando sacan su primer disco en directo, en 1987, cambian de estilo y se decantan hacia un pop algo más comercial, que fue precisamente cuando llegan los éxitos de ‘Sabor de amor’, ‘Reina del Caribe’, ‘Catalina’ o la versión de Van Morrison ‘A este lado de la carretera’. ¿De todas ellas, y de las anteriores, con qué tema se queda Javier Ojeda?
– Es muy complicado, aunque hay dos canciones de esa etapa, del año 88 que son muy significativas e importantes. Está ‘Sabor de amor’  que es de nuestros éxitos más fuertes y que posiblemente gracias a esa canción todavía podamos seguir trabajando en la música. Y por otra parte, se encuentra aquella idea fantástica que tuve de hacer el tema de Van Morrison, del que grabamos una versión y resultó tener un éxito tremendo. Por lo tanto es una canción que nunca falta en los conciertos.
–¿Con cuál de los discos que ha publicado en solitario se queda? ¿Cuál es del que se siente más orgulloso?
–Creo que la jugada andaría entre ‘Polo Sur’ y mi último trabajo. El primero por el reto y la aventura que suponía y el último porque posiblemente sea uno de los que tiene mejores canciones.
–¿Cómo ve, después de 30 años en la música  el panorama de la industria discográfica en la actualidad?
–Pues hay que tener en cuenta que esa industria prácticamente ya no existe, es una ruina total. Ahora estamos viviendo el peor momento de la industria del disco y la música en este país. Y yo ya me he cansado de protestar contra la injusticia, pues creo que ya la situación se nos ha planteado así. Aunque al mismo tiempo, me considero un afortunado, ya que pude vivir la época dorada del pop español, en el que la música se pagaba dignamente, ahora eso ya no existe. Todo es negocio de las discográficas y de emisoras de radio.
–¿Piensa entonces, que ahora es más difícil hacerse un hueco y progresar en ese mundo?
–Por supuesto, miro a los chavales que comienzan ahora y digo qué pena, pues yo pude disfrutar mucho más y gocé de más oportunidades, y eso es una situación que me entristece. Así que, creo que esta coyuntura va a tener que cambiar en algún momento, porque sino, sólo se publicará la música de la gente con dinero que pueda costeárselo.

 

(Entrevista de Victoria C. Solano para el Faro de Ceuta).

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