Javier Ojeda: «Galicia es una especie de fortín musical»

El artista participará esta noche en Ferrol en el musical «Un día cualquiera»

 

Actuación de Javier Ojeda con Danza Invisible en las fiestas de Viveiro, el verano pasado.PEPA LOSADA

Javier Ojeda será uno de los artistas que participarán esta noche en la segunda edición del musical Un día cualquiera. Mi generación, en las fiestas de Ferrol. Cantante de Danza Invisible, uno de los grupos clave dentro de la Movida madrileña de los ochenta, Ojeda interpretará, junto con otros artistas que vivieron en primera persona una época de transformaciones en la escena musical española, algunos de los temas clásicos de aquel entonces.

 

¿Podría adelantar algo de su actuación en el musical de esta noche?

-Interpretaré tanto temas clásicos de Danza Invisible como versiones de artistas internacionales. Al ser bastantes músicos los que vamos a actuar, habrá espacio para un amplio recorrido por las canciones más destacadas de aquella época, tanto propias como versiones.

 

No es la primera vez que viene a Ferrol, ¿qué le parece esta ciudad?

-Estuvimos hace poco más de un año por aquí y ofrecimos un concierto con el que disfrutamos muchísimo y que tuvo gran aceptación por parte de los asistentes. Me parece una ciudad que acoge muy bien cualquier tipo de música. De hecho, estoy muy agradecido al público gallego en general, que sigue disfrutando mucho del pop hecho en castellano. Galicia se ha convertido en una especie de fortín musical.

 

¿Ha compartido escenario con alguno de los artistas que participan en «Un día cualquiera. Mi generación»?

-Sí, he coincidido en los escenarios con varios de ellos. Por ejemplo, con Manuel España, de La Guardia, o con Javier Andreu, de La Frontera.

 

Entonces, este musical le traerá buenos recuerdos.

-Sin duda. Lo bueno es que, con el paso de los años no tenemos ese espíritu tan competitivo que se suele tener en la juventud, sino que continuamos manteniendo una relación de colegueo.

 

¿Cómo considera que ha evolucionado la música desde los años ochenta hasta los tiempos que corren?

-A pesar de que sigue existiendo buena música, los jóvenes no gozan de las mismas posibilidades que se nos brindaban a nosotros cuando comenzamos. Cuando Danza Invisible daba sus primeros pasos tuvimos la oportunidad de que se nos escuchara en la radio, e incluso en la televisión, y luego la gente juzgaba si le gustaba tu música o no, y lo mismo sucedió con otros grupos. Ahora me atrevería a decir que el capitalismo musical actúa de forma más potente que nunca.

 

¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?

-En estos momentos me encuentro inmerso en la grabación de un nuevo disco al que estoy dedicando gran parte de mi tiempo, mientras lo compagino con los propios conciertos. Para el próximo mes de octubre tengo previsto ofrecer un par de espectáculos, uno de ellos dedicado a la escena de los años sesenta, los años del guateque, dirigido al público de la tercera edad. La verdad es que no me puedo quejar, tengo en mente bastantes proyectos.

 

¿Puede adelantarnos algo de ese disco?

-Pues contendrá un estilo que yo he calificado como mambópera, ya que será una combinación de ópera rock con un toque de música latina.

 

(Entrevista de A. Fontao para La Voz de Galicia).