«Las canciones no son de sus autores, sino del público que las canta»

Ramoncín, Javier Ojeda, el escritor Fidel Moreno y el periodista Héctor Márquez protagonizan la primera conferencia del Congreso del Bienestar y la Música

El escritor Fiel Moreno, los cantantes Javier Ojeda y Ramoncín, junto al periodista Héctor Márquez han inaugurado la primera de las charlas del Congreso del Bienestar y la Música de Punta Umbría, organizado por la Cadena SER. Bajo el título «De canciones que cuentan mi historia a canciones que cuentan la historia», los cuatro ha reflexionado sobre cómo las letras de algunas canciones han logrado trascender a sus autores y se han convertido en himnos, a veces relacionados con momentos históricos. A través de anécdotas y recuerdos, han ido desgranando momentos de la historia de España pero también de Iberoamérica o de Mayo del 68.

«Las canciones no son de sus autores sino del público que las canta», ha empezado Fidel Moreno, autor de la obra ‘Qué me estás cantando’, un libro que repasa la historia de España a través de la música. Moreno ha explicado, por ejemplo, cómo ‘Al Alba’, de Luis Eduardo Aute, no hacía referencia a la pena de muerte, como se piensa popularmente, sino estaba dedicada a un aborto natural de la esposa del autor. «Y, sin embargo, ha trascendido como un himno contra la pena de muerte». Sobre el franquismo, ha explicado que se produjo un «divorcio de la sociedad civil y la de los gobernantes del pais», pero considera que hubo un movimiento musical importante que se expresa en la red de espacios como facultades, «donde había una minoría activa y una persona con una guitarra podía sacar a la gente a las manifestaciones». Moreno ha afirmado que «no se puede negar el movimiento cultural ue hubo entonces. Un libro, un disco te cambiaba la vida». Y ha remarcado que la cultura hoy se ha vuelto más fragmentaria».

Por su parte, Ramoncín ha relatado historias que le ocurrieron en la Nicaragua sandinista cuando fue a visitar este país porque había compuesto una canción titulada ‘Nicaragua’ y las aventuras que le sucedió con con los rebeldes, como cuando Tomás Borges le pidió que recitara la canción y le dijo, rodeado de militares: «Vos no sos un rockero, sos un poeta». Ramoncín ha afirmado que «hasta una canción te puede costar la vida».

Javier Ojeda, cantante y líder de grupo de los ochenta Danza Invisible, ha remarcado que en su caso «siempre ha vivido por y para la música», al tiempo que se ha autodefinido como «poco elitista» en cuanto a la música popular. «Todo lo contrario me gustaría que todo el mundo escuchara y apreciara la música que a mí me gusta». Al igual que los anteriores intervinientes, ha contado algunas anécdotas, como por ejemplo, que en Iberoamérica la canción más conocida no fue «Sabor de Amor», sino «Sin aliento»,  que dependiendo del país podía significar «cosas distintas» dependiendo de las circunstancias sociopolíticas.

Ojeda, por cierto, ha sido el protagonista del primero de los ‘showroom’ que forman parte de este Congreso.

(Publicado en Cadena SER Huelva).

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