Chucho Valdés colaborará en dos canciones del próximo álbum de Javier Ojeda

El pianista cubano Chucho Valdés pondrá su talento al piano al servicio de Javier Ojeda en el próximo álbum del artista malagueño, «Barrio de la Paz. Acto 2», que está previsto que salga a la luz «entre diciembre de este año y enero de 2016», según ha afirmado hoy el cantante.

Las dos canciones en las que Valdés colaborará con Ojeda son «muy diferentes entre sí», ya que mientras una apuesta por sonidos «influenciados por el Funk», la otra «es una fusión entre tango y copla», según han explicado ambos artistas durante una atención a los medios en el domicilio del cubano, residente en Benalmádena.

El pianista ha destacado el carácter «intrépido y creativo» de Javier Ojeda y la afinidad que ha tenido con el malagueño tanto en lo profesional como lo personal, mientras que Ojeda ha asegurado que «es muy fácil» trabajar con el músico cubano.

Los dos músicos ya tocaron juntos el pasado 17 de octubre durante un concierto solidario en homenaje a Bebo Valdés, aunque se conocen desde hace varios años.

El próximo álbum de Ojeda, su cuarto en solitario, incluirá letras de crítica social, aunque no quiere hacer un trabajo político, «sino humanista», y además de Chucho Valdés se espera que cuente con la aparición de Raimundo Amador, según ha manifestado hoy el cantante.

La influencia de ritmos latinos no es nueva para él, ya que los géneros latinoamericanos estuvieron muy presentes en los álbumes de Danza Invisible «A tu alcance» (1988) y «Clima Raro» (1993).

«Hay raíces comunes e históricas entre la música cubana y la española, como la rumba flamenca», ha explicado Chucho Valdés, que ha contado que experimenta actualmente con el Flamenco, y que ya ha trabajado con artistas como Miguel Poveda, Estrella Morente o incluso, hace algunas décadas, con Antonio Molina.

«Lo importante en el arte está en no quedarse parado, en reinventarse», ha declarado Valdés, quien a lo largo de su carrera ha destacado por su eclecticismo y por no cerrarse únicamente en los géneros latinos.

Con su incursión en la música española, el pianista establece así una trayectoria similar a su difunto padre, Bebo Valdés, que junto a Diego El Cigala grabó el exitoso álbum «Lágrimas Negras» en 2003, y de quien se acuerda cada vez que toca el piano, ha confesado hoy.

La enfermedad de Bebo fue la que trajo a Chucho hasta Benalmádena hace varios años para cuidar de su padre, pero acabó estableciendo su residencia en el municipio malagueño debido «al buen clima, la cercanía al mar y la calidad de las personas».

Ganador de ocho premios Grammy, cinco «Grammy Awards» y tres latinos, Chucho Valdés cree que sin embargo el mayor reconocimiento es «el cariño y el respeto del público». EFE

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