Las libretas de JO: el falso «Tía Lucía»

Hace unos 9 o 10 años Ricardo Texidó me hizo una entrevista para un medio en el que él colaboraba entonces, y una de las preguntas que me hizo fue: «¿aún guardas esa libreta con listas de todo tipo?» Pues sí, y él lo sabe bien porque no en vano fue compañero mío de habitación durante muchos años. Es una manía mía de toda la vida, cuando estaba en el instituto los apuntes de física y química se veían mezclados con bandas imaginarias de «all stars» en la que se mezclaban la guitarra de Jimmy Page con el bajista de Weather Report y el batería de Grateful Dead, el vocalista era Bowie y a las teclas podía estar cualquier otro lumbreras.

Esa costumbre, que me ha permanecido casi hasta la fecha, se extendió desde los 90 a hacer plannings de mi/nuestra carrera nuestra musical. Veía lo que se había publicado, estudiaba cada paso a seguir e ideaba un nuevo disco que rara vez llegaba a publicarse tal y como lo pensé por los motivos que fuese: la compañía discográfica tiraba en otra dirección, el resto del grupo no apoyaba mi moción o simplemente carecía del arrojo suficiente para hacerlo a mi manera (o me daba un avenate hacia otro lado, algo muy habitual). Últimamente he recuperado algunas de esas viejas libretas y me he enternecido y hasta emocionado al ver que finalmente mi terquedad se ha impuesto y he conseguido culminar esos discos, aunque en algún caso haya tardado más de 20 años.

El caso que os presento hoy en esta lista de reproducción es paradigmático. Corría el año 1992 y por primera vez sentía la necesidad de hacer una pausa en la composición de temas propios y lanzarme de cabeza a la confección de un disco de versiones, a realizar o no con Danza Invisible. El proyecto está milimétricamente estudiado, son 13 temas (a posta, se trataba de desafiar a la mala suerte) mayormente de la franja 1976-86 que reflejasen mis gustos personales sin caer en lo previsible. En esta selección aparecen «Human nature», «Play that funky music», «Ring my bell» y «Aquí contigo», todos ellos rescatados varios años más tarde. La lista incluía la frase: «escoger un par de temas ingleses de new wave, algo tipo Elvis Costello, The Smiths, Joe Jackson, Squeeze u Orange Juice». Ahí están también esos «Tempted» y «How soon is now».

Por supuesto que tenía claro que había que incluir alguna canción latinoamericana, la primera de la lista era «El rayo-x». Me preguntaba el nombre de aquella canción uruguaya que me había encandilado al escucharla en no sé qué garito de Torremolinos, años más tarde supe que se trataba de «Amándote»; indagaba también la manera de hacer «De qué tamaño» de Héctor Lavoe sin que sonase a salsa. Rescataba «Naturaleza muerta» y buscaría una versión de un tema español de la pre-movida que sorprendiese, algo tipo Burning o Tequila. Y por supuesto cerraría el álbum con una canción de la época de mis padres, aquí tiemblo de emoción: «Canción española de toda la vida que no sea copla ni flamenco, algo tipo la de ‘están clavadas dos cruces en el monte del olvido…'» Sí, estaba hablando de la composición de Carmelo Larrea, el mismo que hizo «Camino verde».

Por supuesto que la historia no puede cambiarse, y en muchos caso imagino que es mejor así, la vida al final discurre por un camino distinto del que pensabas y precisamente casi lo mejor que tengo como artista es el arrebato, la inspiración del momento, lo cual va en contradicción con tanta metodología. Esta es una colección de versiones que realicé mayormente con Danza Invisible, aunque también hay varias firmadas en solitario, que reflejan muy bien mi personalidad y ofrecen un muestrario apabullante de los músicos que me han acompañado a lo largo de los años. Es muy variado, pero todo suena con una extraña coherencia, aunque no todo es canela, por supuesto; el «¿Cuando es ahora?» que grabé con Globaltempo para un modesto tributo a los Smiths me suena ahora completamente inacabado, como si arreglo y letra estuvieran a medio hacer. En «Tentaciones» siento como si instrumentos e interpretación vocal fuesen por lados distintos. También me pregunto si «El rayo-x» y «De qué tamaño» no hubiesen quedado mejor perfiladas en estudio en lugar de en directo. Pero también hay un montón de aciertos, como no.

¿Y de qué vale este disco ilusorio? Pues entiéndase como una pequeña victoria personal o simplemente como una manera de echar un rato escuchando buena música. ¿Sabéis cómo se llamaba ese disco que proyecté en ese lejano 1992? Con el nombre del sitio donde íbamos a tomar algo en los 80 al salir del ensayo, «La pizzería de Mónica». Años más tarde supe que se llamaba «Tía Lucía».

Aquí podéis escucharlo: https://www.youtube.com/playlist?list=PL0-8PbMrfY9T1rLZW-gv7yz6RVrYqrqsL

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