Odiadores de internet

Son una especie de nuevo cuño realmente molesta. Desgraciadamente internet ha hecho posible que un montón de idiotas puedan dar a conocer su opinión amparándose en el relativo anonimato de la red y así descargar su ira y su frustración. El odiador de internet jamás hablará bien de nadie, qué va, él prefiere sacar punta a cualquier noticia hasta encontrarle el lado negativo. A este respecto se me viene a la mente un hilarante artículo que escribió Salvador Moreno Peralta, arquitecto y padre de Pablo Alborán, en Diario Sur llamado «Comente esta noticia» en la que un parte meteorológico servía de cebo para que los odiadores acabasen despotricando de los políticos, de Sevilla, de los catalanes y de quien se terciase.

Esto viene a colación de que hace un par de días cometí el gravísimo error de hacer caso a una odiadora de internet, cosa que nunca se debe hacer. Decía algo así como «¿Qué cargo de confianza tiene Javier Ojeda que está presente en todos los eventos del Ayuntamiento?». La noticia me irritó tanto que le contesté, aunque al cabo de una hora decidí borrar el comentario. Y es que, vamos a ver, que yo sepa la última vez que el Ayuntamiento de Málaga nos contrató fue en el 2010, coincidiendo con la publicación de «Tía Lucía»,  y antes  de eso ya ni recuerdo. Todos los demás eventos que he realizado desde entonces en mi ciudad me los he gestionado yo solito sin ayuda alguna de nadie, incluyendo el Tributo a Los Íberos, la grabación en directo de «Reversos», la confección de «Una historia del pop malagueño» (que al final acabó publicando el Ayuntamiento tras haber paseado el proyecto por varios estamentos, sí) y el Homenaje a Pepa Flores. El éxito de estos espectáculos ha propiciado que ayer estuviésemos contratados por el área de Derechos Sociales, sí, cosa que hemos realizado a caché bastante reducido, por cierto. A lo que vamos, uno siempre va a ser blanco de las críticas y ha de aceptarlo, pero lo que no es de recibo es que se publiquen noticas falsas, ¿ok? Además yo siempre me he jactado de ser hombre librepensador de izquierdas, cosa que nunca he ocultado delante de político alguno, faltaría más (lo que me ha ocasionado el veto en cierto municipio no tan tolerante, oigan). ¿Soy culpable da sacar adelante un montón de proyectos culturales y ser feliz con ello? Eso parece.

Andamos chungamente si a la triste situación del país le unimos el viento desagradable de los odiadores de internet. Otra: hace nada aparece una noticia acusando al ayuntamiento X de haberse gastado un dinero x en la contratación de Danza Invisible, al parecer eran unos afectados de un ERE local. Nada censurable de no ser porque la cantidad X que mencionaban estaba irrealmente inflada en más de 2000 € y que ese concierto fue un absoluto éxito de asistencia de público.

En fin, discúlpenme estas líneas de queja. Siempre he dicho que lo que más irrita a los odiadores de internet es que los ignores, ellos son felices si les das jarilla para seguir soltando su mala baba por la red, pero hay veces que uno cae en la trampa y….

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